Skaz

Un término literario originalmente definido como "orientación hacia el habla oral" en la ficción en prosa, también puede indicar un tipo de narrativa popular oral.

Boris Eikhenbaum describió por primera vez skaz, derivado del verbo skazat ("contar"), en un par de artículos de 1918 como una especie de narración "oral" que incluía aspectos no mediados o de improvisación. Los formalistas y otros críticos desarrollaron esta herramienta analítica durante la década de 1920, incluidos Yuri Tynianov (1921), Viktor Vinogradov (1926) y Mikhail Bakhtin (1929). Tynianov analizó el efecto del skaz, argumentando que permitía al lector ingresar al texto, pero no aclaraba realmente el mecanismo a través del cual funcionaba.

Vinogradov y Bakhtin ayudaron a refinar el concepto de skaz como dispositivo estilístico. Vinogradov desarrolló la idea de que skaz comprendía una serie de señales que provocaban en el lector un sentido del habla producido por el enunciado, no por la escritura. Bakhtin colocó el skaz dentro de su propia teoría más amplia de la narración, definiéndola como un tipo de "expresión de doble voz" (las otras son estilización y parodia) en la que dos voces distintas, el discurso del autor y el del otro, se orientan entre sí dentro de el mismo nivel de autoridad conceptual. El efecto del habla oral no es, por tanto, la característica principal del skaz para Bakhtin.

Desde la década de 1920, el skaz se ha identificado como una característica distintiva de la literatura rusa (en la obra de Gogol, Zamiatin, Zoshchenko y otros) y como un dispositivo narrativo presente en la mayoría de las literaturas mundiales. Desde principios de la década de 1980 y el redescubrimiento de la obra de Bakhtin, su concepto de skaz ha servido como punto de partida para un debate posterior: por ejemplo, sobre si la relación entre autor y narrador es mutua e interactiva.