Mäkonnen endalkačäw

Mäkonnen Endalkačäw (1892-1963) fue un escritor y funcionario público etíope. Uno de los pocos aristócratas que alcanzó un alto cargo gubernamental bajo Haile Selassie, fue responsable del renacimiento de la literatura amárica después de la Segunda Guerra Mundial.

Mäkonnen Endalkačäw nació en una familia de terratenientes feudales en Shoa. Fue educado en la corte de Menelik II y era un amigo cercano del futuro emperador Haile Selassie I, una de cuyas sobrinas se casó. Tras el nombramiento de Haile Selassie como regente, Mäkonnen ocupó un alto cargo como ministro de Comercio (1926-1931), representante de Etiopía en Inglaterra y en la Sociedad de Naciones (1931-1933), gobernador de Addis Abeba (1933-1934), y gobernador de la provincia de Illulabor (1935).

Cuando estalló la guerra italiana, Mäkonnen fue puesto al mando del frente de Ogaden. Durante el período de ocupación italiana, permaneció en Jerusalén, donde se ocupó de los numerosos refugiados etíopes allí. En 1940 Haile Selassie lo llamó a Jartum, donde estaba preparando la reconquista del país, y en enero de 1941 Mäkonnen cruzó a Etiopía con el Emperador. Después de la liberación, Mäkonnen fue nombrado ministro del Interior y alcanzó una influencia considerable en la corte. En 1942 fue nombrado para el nuevo cargo de primer ministro y en 1957 se convirtió en presidente del Senado.

La literatura amárica moderna, que había sido lanzada por Heruy Wäldä-Sellasé, había sufrido un grave lapsus bajo el régimen italiano. Después de la Segunda Guerra Mundial, junto con sus importantes actividades políticas y administrativas, Mäkonnen jugó un papel decisivo en la restauración y el tremendo crecimiento de la escritura creativa en la lengua vernácula. Nadie de su generación escribió tantas novelas, obras de teatro y memorias; tres de sus obras fueron traducidas al inglés y publicadas en Asmara.

Dos temas centrales controlan la vasta producción literaria de Mäkonnen. La primera es la tendencia profundamente religiosa y moralizante que impregna toda la tradición literaria de Etiopía. Recorre su obra, desde Aläm warätäñña (1947-1948; El mundo inconstante), que proclama la vanidad de este mundo e insta a la tolerancia ante la adversidad, hasta su última novela, Sahay Mäsfen (1956-1957), que ensalza la caridad y el altruismo y desacredita todo orgullo egoísta basado sobre el nacimiento, la riqueza o incluso la educación. El segundo tema es un ardiente sentido patriótico que había sido avivado por las humillaciones del período colonial. Su primer trabajo en esa dirección nacionalista fue Yädämdems (1947-1948; La Voz de la Sangre), obra en la que dramatiza el martirio de Abuna Petros, líder de la Iglesia Copta de Etiopía, fusilado por los fascistas.

El orgullo patriótico y las preocupaciones éticas de Mäkonnen se fusionaron en sus novelas y obras de teatro históricas, a través de las cuales se esforzó por celebrar y popularizar la grandeza del pasado etíope. Pero aunque fue un fiel defensor de las políticas modernizadoras del Emperador, muchas de sus obras, como Selasawi Dawit (1949-1950; David III), Yä-däm zämän (1954-1955; La era sangrienta), y Taitu Bitull (1957-1958), contienen advertencias inequívocas contra los abusos y la corrupción del poder absoluto y un recordatorio de que el poder político debe usarse en cumplimiento de las leyes de Dios y de la Iglesia en beneficio del pueblo.

En realidad, la perspectiva de Mäkonnen era fundamentalmente aristocrática. Su ideal algo utópico, ilustrado en las obras autobiográficas de sus últimos años, como Malkanu beta saboch (1956-1957; La buena familia) —fue la de una sociedad jerarquizada dirigida por una clase feudal cristiana profundamente consciente de las responsabilidades que la riqueza material y el poder secular han puesto sobre sus hombros.

Mäkonnen se retiró del cargo político en 1961. Murió el 27 de febrero de 1963.

Otras lecturas

Un breve bosquejo biográfico de Mäkonnen aparece en Christopher S. Clapham, Gobierno de Haile-Selassie (1969). Véase también Margery Perham, El gobierno de Etiopía (1948; ed. Rev. 1969); Edward Ullendorff, Los etíopes: una introducción al país y la gente (1960; 2ª ed. 1965); y Richard Greenfield, Etiopía: una nueva historia política (1965). □