Leichoudes, ioannikios y sophronios

Hieromonjes griegos, Ioannikios (nombre secular: Ioannes, 1633-1717) y Sophronios (nombre secular: Spyridon, 1652-1730).

Los dos hermanos Leichoudes nacieron en la isla griega de Kephallenia. Estudiaron filosofía y teología en escuelas de Venecia dirigidas por griegos. Sophronios recibió un doctorado en filosofía de la Universidad de Padua en 1670. Entre 1670 y 1683, trabajaron como predicadores y maestros en Kephallenia y en comunidades griegas del Imperio Otomano. En 1683 llegaron a Constantinopla, donde predicaron en la corte patriarcal. Tras una solicitud rusa de maestros, llegaron a Moscú en 1685. Allí establecieron la primera institución educativa formal en la historia de Rusia, la Academia Eslavo-Greco-Latina, y participaron en un acalorado debate conocido como el conflicto de la Eucaristía, principalmente contra Sylvester Medvedev. . Enseñaron en la Academia hasta 1694, cuando fueron retirados por intento de fuga tras un escándalo que involucró a uno de sus familiares. Después de un breve período como traductores en la Imprenta Moscovita y como tutores de italiano, uno de sus antiguos alumnos los acusó de herejía. Entre 1698 y 1706 fueron trasladados a varios monasterios, tanto en Moscú como en otras localidades, donde continuaron su actividad autoral. En 1706 fueron enviados a Novgorod y establecieron una escuela bajo la supervisión del metropolitano Iov. En 1707, Sophronio fue llamado a Moscú para trabajar en una escuela griega allí. Ioannikios enseñó en Novgorod hasta 1716, cuando se unió a su hermano en Moscú. Después de la muerte de su hermano, Sofronios continuó sus actividades de enseñanza hasta 1723, cuando se convirtió en archimandrita del monasterio de Solotsinsky en Riazán hasta su muerte. Los dos hermanos fueron autores o coautores de muchas obras polémicas (anticatólicas y antiprotestantes), filosóficas y teológicas, sermones, panegíricos, oraciones y, lo más importante, libros de texto para sus estudiantes. Una gran parte de estos libros de texto fueron adaptaciones de los utilizados en los colegios jesuitas. A través de sus actividades educativas, los Leichoudes, aunque ortodoxos, impartieron a sus estudiantes la interpretación jesuita de la filosofía aristotélica y la cultura barroca de la Europa contemporánea. Como tales, contribuyeron a la occidentalización de la élite rusa y su preparación para aceptar las propias reformas occidentalizadoras de Pedro el Grande.