Jassy, ​​tratado de

Durante el siglo XVIII, Rusia y Turquía lucharon repetidamente por la hegemonía en el Mar Negro y en las tierras adyacentes, incluida la estepa póntica. El creciente poder de Rusia se volvió verdaderamente dominante durante la Segunda Guerra Turca de Catalina II, cuando los talentos militar-administrativos de Grigory Alexandrovich Potemkin y el mando de Alexander Vasilievich Suvorov y Nikolay Vasilyevich Repnin finalmente pusieron a Turquía de rodillas. En un tratado negociado sucesivamente por Potemkin y Aleksandr Andreyevich Bezborodko en Jassy en la actual Rumanía, el representante del sultán Selim III, Yusof Pasha, estuvo de acuerdo con términos que esencialmente reconocían la estatura de Rusia como potencia del Mar Negro.

Potemkin murió antes de la firma del tratado el 9 de enero de 1792, pero su ausencia no afectó el resultado. Rusia acordó retirar sus tropas del sur del Danubio, y Turquía reconoció la anexión rusa de Crimea y las tierras entre los ríos Bug y Dniéster. Ambas partes reconocieron el río Kuban como su límite mutuo en las estribaciones del Cáucaso, mientras que Turquía acordó restringir las incursiones en los territorios Kuban de Georgia y Rusia. La estepa del sur quedó ahora bajo el control total de Rusia, con un florecimiento posterior de colonias y actividades comerciales. Los rusos ahora también tenían bases navales en el Mar Negro y un trampolín territorial para futuras acciones militares, ya sea en el Cáucaso o en los Balcanes. El Tratado de Jassy marcó así un hito importante en la titánica lucha entre Rusia y Turquía por el imperio en la cuenca del Mar Negro.