Días de julio de 1917

Levantamiento abortivo bolchevique en Petrogrado en julio de 1917.

Del 3 al 5 de julio de 1917, en Petrogrado, soldados militantes, marineros y obreros de fábricas protagonizaron un levantamiento fallido. Durante semanas, los organizadores bolcheviques, anarquistas y socialistas revolucionarios de izquierda locales se habían agitado contra el gobierno provisional y por la transferencia inmediata del poder a los soviets de diputados obreros y soldados. Este llamado a la acción resonó entre los trabajadores involucrados en amargos conflictos laborales y entre los soldados de guarnición que enfrentan el despliegue en el frente. El 3 de julio fue testigo de una serie de reuniones, manifestaciones y huelgas. Esa noche, decenas de miles de soldados y trabajadores, encabezados por agitadores socialistas de izquierda, marcharon hacia el centro de la ciudad e insistieron en que los soviéticos asumieran el poder. Sin embargo, los líderes mencheviques y socialistas revolucionarios soviéticos, ya sumidos en una crisis en la coalición gubernamental, se negaron.

La Organización Militar Bolchevique y el Comité de Petersburgo presionaron por un levantamiento mientras el Comité Central vacilaba. León Trotsky, Grigory Zinoviev y Lev Kamenev inicialmente pidieron moderación, pero apoyaron provisionalmente las manifestaciones en las primeras horas del 4 de julio. El líder del partido, Vladimir Lenin, permaneció ausente de Petrogrado hasta el mediodía.

El 4 de julio, grandes multitudes de trabajadores armados, soldados y marineros controlaron las calles de la ciudad; casi cuatrocientas personas murieron en combates dispersos y tiroteos aleatorios. Las multitudes exigieron nuevamente que los líderes soviéticos reacios a aceptar el poder. Mientras tanto, Lenin y el Comité Central debatieron la posibilidad de una toma exitosa del poder. Por la noche, el tono de los acontecimientos había cambiado drásticamente. Cuando el gobierno alegó públicamente que Lenin era un agente alemán, varias unidades de guarnición se volvieron contra las manifestaciones. Se corrió el rumor de que los soldados marchaban sobre Petrogrado para defender al gobierno. En la mañana del 5 de julio, la incipiente toma del poder colapsó. El gobierno arrestó a varios líderes bolcheviques, a quienes culpó del levantamiento. Lenin se escondió y su partido sufrió un declive temporal significativo.

Las Jornadas de Julio resonaron en toda Rusia —por ejemplo, se llevaron a cabo manifestaciones por el poder soviético en Moscú, Saratov, Krasnoyarsk y otras ciudades provinciales— pero su principal importancia radicaba en exponer la fragilidad del gobierno provisional y en acelerar la polarización de la política rusa y sociedad.

Bibliografía

Rabinowitch, Alexander. (1968). Preludio de la revolución: los bolcheviques de Petrogrado y el levantamiento de julio de 1917. Bloomington: Indiana University Press.

Wade, Rex A. (2000). La Revolución Rusa de 1917. Nueva York: Cambridge University Press.

Michael C. Hickey