Declaración fundacional del comité coordinador no violento estudiantil (1960)

El 1 de febrero de 1960, cuatro estudiantes universitarios afroamericanos organizaron una sentada en un mostrador de almuerzo separado de Woolworth en Greensboro, Carolina del Norte, disparando así la salva inicial de lo que se convertiría en un movimiento nacional generalizado. Ansiosa por coordinar el movimiento de sit in resultante que se extiende rápidamente por el sur de los Estados Unidos, la oficial de la Conferencia de Liderazgo Cristiano del Sur (SCLC), Ella Baker, reunió a líderes de protesta estudiantiles en Raleigh, Carolina del Norte, para una sesión de estrategia el fin de semana de Pascua. Fue durante estas reuniones que nació el Comité Coordinador Estudiantil No Violento (SNCC). Una poderosa fuerza para el cambio social, el SNCC organizó o participó en numerosas protestas de segregación no violenta, campañas de registro de votantes y Freedom Rides durante gran parte de la turbulenta década de 1960. A menudo chocando con las autoridades locales, los miembros del SNCC aceptaron voluntariamente el tiempo en la cárcel como consecuencia de sus actividades y emplearon una estrategia de "cárcel, sin fianza" destinada a demostrar dramáticamente la profundidad de sus convicciones. Sin embargo, a finales de la década de 1960 se produjo un cambio filosófico en el SNCC. Muchos miembros, frustrados por la aparente intransigencia de la injusticia racial, comenzaron a abogar por un enfoque más radical para lograr los objetivos de la organización. Stokely Carmichael, presidente electo en 1966, abrazó el "poder negro" y la creencia en el separatismo negro, una medida que frustró a muchos de los principales aliados políticos del SNCC. A finales de la década, la organización había cambiado su enfoque del activismo comunitario de base a un énfasis en cuestiones ideológicas a veces impopulares. A principios de la década de 1970, ya en gran parte irrelevante en la política estadounidense, el SNCC dejó de existir.

Laura m.Molinero,
La Universidad de Vanderbilt

Véase también Movimiento de derechos civiles ; Comité Coordinador Estudiantil No Violento.

Afirmamos el ideal filosófico o religioso de la no violencia como la base de nuestro propósito, la presuposición de nuestra creencia y la manera de nuestra acción.

La no violencia, que surge de la tradición judeocristiana, busca un orden social de justicia impregnado de amor. La integración del esfuerzo humano representa el primer paso crucial hacia esa sociedad.

A través de la no violencia, el coraje desplaza al miedo. El amor trasciende el odio. La aceptación disipa el prejuicio; la esperanza acaba con la desesperación. La fe reconcilia la duda. La paz domina la guerra. Los respetos mutuos cancelan la enemistad. La justicia para todos anula la injusticia. La comunidad redentora reemplaza a los sistemas sociales inmorales.

Apelando a la conciencia y apoyándose en la naturaleza moral de la existencia humana, la no violencia alimenta la atmósfera en la que la reconciliación y la justicia se convierten en posibilidades reales.

Aunque cada grupo local de este movimiento debe trabajar con diligencia en el significado claro de esta declaración de propósito, cada acto o fase de nuestro esfuerzo corporativo debe reflejar un espíritu genuino de amor y buena voluntad.