Consejo presidencial

En marzo de 1990, cuando el Partido Comunista de la Unión Soviética perdió su monopolio político y Mikhail Gorbachev fue elegido presidente de la URSS, creó un nuevo Consejo Presidencial para reemplazar al Politburó como el principal organismo de formulación de políticas en la Unión Soviética. La tarea del consejo, según la constitución soviética recientemente revisada, era determinar la política exterior e interior de la URSS. Esta fue una importante innovación institucional. El Consejo Presidencial iba a ser independiente del Partido Comunista, que en esta etapa se consideraba incapaz de reformarse, y tenía la intención de desafiar el poder del Consejo de Defensa (posteriormente abolido) y de aumentar y reforzar el nuevo poder presidencial de Gorbachov. La elección de Gorbachov de los miembros para componer el Consejo fue muy controvertida. Los dieciséis miembros, de los cuales sólo cinco eran miembros del Politburó, incluían a Chin-giz Aitmatov, un escritor kyrghiz; Vadim Bakatin, ministro del Interior; Valery Boldin, jefe del Departamento General del Comité Central; El jefe de la KGB, Vladimir Kryuchkov; Anatoly Lukyanov, presidente del Soviet Supremo; Yuri Maslyukov, presidente de la comisión estatal de planificación; Yevgeny Primakov, presidente del Soviet de la Unión; Valentin Rasputin, el escritor nacionalista y único no comunista; El primer ministro Nikolay Ryzhkov; Stanislav Shatalin, economista; Eduard Shevardnadze, ministro de Relaciones Exteriores; Alexander Yakovlev, un alto secretario del Comité Central y ministro sin cartera; Venyamin Yarin, líder del Frente Unido de Trabajadores; y el mariscal Dmitry Yazov, ministro de Defensa. Dependiendo de la fuente a la que se consulte, el consejo también incluyó a dos de los siguientes: Yuri Osipian, físico; Georgy Revenkov, presidente del Consejo de la Unión del Soviet Supremo; y Vadim Medvedev. El experimento del consejo no funcionó porque los miembros no podían actuar colectivamente y las políticas del consejo rara vez se pusieron en práctica. Como resultado, haciendo los cambios necesarios en la constitución soviética, Gorbachov abolió el Consejo Presidencial en noviembre de 1990. El consejo fue resucitado varias veces durante la presidencia de Boris Yeltsin, pero no tenía funciones claramente definidas y poca influencia política.