Conde de revillagigedo

Juan Vicente Güemes Pacheco y Padilla, conde de Revillagigedo (1740-1799), fue virrey de la Nueva España y uno de sus administradores más capaces y eficientes.

Juan Vicente Güemes Pacheco nació en La Habana, Cuba. Su padre fue virrey de la Nueva España desde 1746 hasta 1755. El joven y ambicioso Juan Vicente se incorporó al servicio militar español, ganando renombre durante el asedio español de Gibraltar contra Inglaterra.

Virrey de nueva españa

Como virrey de la Nueva España (1789-1794), Revillagigedo se ganó el respeto y la admiración de su pueblo. Se esforzó por hacer efectivas las reformas de Joséde Gálvez e inauguró el sistema de intendencia. Mejoró la administración de las finanzas y la justicia, amplió el sistema escolar y reorganizó la milicia colonial. Fundó el Archivo General e inauguró en 1793 el Museo de Historia Nacional. Para mantenerse informado de los deseos y agravios de la gente, colocó una caja cerrada con llave en un lugar público para peticiones y comunicaciones.

Quizás uno de los logros más notables de Revillagigedo fue la transformación de México de una ciudad sucia e insalubre en una metrópolis moderna. Ordenó pavimentar, limpiar e iluminar las calles principales. La gran plaza central fue despejada de vendedores ambulantes y se establecieron nuevos mercados en varias partes de la ciudad. Suprimió el bandidaje, haciendo de México una ciudad más segura. Preocupado por los abusos que estaban cometiendo algunos miembros del clero contra los indios, particularmente en áreas remotas, emitió instrucciones especiales ordenando que los indios no fueran obligados a realizar servicios personales ni a rendir tributo al clero.

Reformas administrativas

Revillagigedo fue particularmente crítico con la venta de cargos públicos en la Nueva España y en todo el Nuevo Mundo, ya que el sistema había conducido a la corrupción y la ineficiencia. Los funcionarios que vinieron de España esperaban recuperar al menos una parte de su inversión y muchos mostraron poco interés en los asuntos coloniales. Revillagigedo expresó su desaprobación del sistema, explicando que la mayor eficiencia de los funcionarios designados compensaría con creces la pérdida del tesoro real. Sin embargo, el sistema no se abolió oficialmente hasta 1812, e incluso entonces la venta de oficinas continuó durante varios años.

Revillagigedo también criticó el complicado y superpuesto sistema de impuestos; aumentó los impuestos mayores y abolió los menores. Funcionario eficiente y honesto, aumentó sus ingresos y la Nueva España disfrutó de años de prosperidad. El presupuesto, que sufrió un déficit durante la administración anterior, disfrutó de un superávit durante su mandato. Usó algunos de los fondos para fomentar la siembra y el cultivo de algodón y otras fibras textiles.

Revillagigedo también alentó las exploraciones de California y la costa norte del Pacífico hasta el estrecho de Bering. Sin embargo, bajo su administración, España se vio obligada a ceder ante Inglaterra —como resultado de la controversia de Nootka Sound— territorios en la costa noroeste del Pacífico, reconociendo así que España no podía reclamar territorios no efectivamente ocupados.

Al final de su administración ilustrada en 1794, Revillagigedo dejó un México más moderno y próspero con un gobierno eficiente y honesto. Regresó a España, donde murió el 12 de mayo de 1799.

Otras lecturas

Información valiosa sobre la administración de Revillagigedo se encuentra en Donald E. Smith, El virrey de Nueva España (1913) y CH Haring, El Imperio español en América (1947). Se pueden encontrar más antecedentes en tres obras de Lillian E. Fisher: Administración virreinal en las colonias hispanoamericanas (1926) El Sistema de Intendencia en Hispanoamérica (1929), y Los antecedentes de la revolución por la independencia de México (1934). □