Carolina, constituciones fundamentales de

Las constituciones fundamentales de Carolina, redactadas en 1669, reflejaban los intentos de la Corona de establecer un orden social muy tradicional en las colonias americanas y de socavar el considerable poder de la Asamblea General existente. Mientras mantenía el derecho a la libertad religiosa, el documento regulaba las colonias propietarias de acuerdo con la Iglesia de Inglaterra legalmente establecida y colocaba el control en manos de la nobleza. Pidió un sistema señorial en el que los siervos estarían obligados a tierras controladas por la nobleza y estableció una corte palatina compuesta por ocho propietarios. El señor propietario más antiguo residente sería gobernador.

En Carolina del Norte, que fue colonizada principalmente por agricultores pobres que habían emigrado de Virginia, las Constituciones Fundamentales resultaron inaplicables. Los colonos se negaron a vivir en mansiones y optaron por administrar sus propias pequeñas granjas. Liderados por John Culpeper, los agricultores se rebelaron contra los impuestos sobre su tabaco y las rentas anuales para dejar de fumar; en 1677 depusieron al gobernador y obligaron a los propietarios a abandonar la mayoría de sus reclamaciones territoriales.

En Carolina del Sur, a las Constituciones Fundamentales no les fue mejor. Allí, también, los colonos se negaron a aceptar las leyes establecidas o las renuncias y optaron por forjar su propio sistema económico, dependiente de la mano de obra africana esclavizada de Barbados. Los esclavos se utilizaron para criar ganado y cultivos alimentarios para el comercio con las Indias Occidentales. Las Constituciones Fundamentales fueron revisadas hasta quedar obsoletas a fines del siglo XVII.

Bibliografía

Craven, Wesley Frank. Las colonias en transición, 1660-1713. Nueva York: Harper and Row, 1968.

Kammen, Michael. Deputyes & Libertyes: Los orígenes del gobierno representativo en la América colonial. Nueva York: Knopf, 1969.

Leslie J.Lindenauer