América, nombre de

América, nombre de. Los primeros exploradores e historiadores designaron a América como las Indias, las Indias Occidentales o el Nuevo Mundo, y estos términos siguieron siendo los favoritos en España y Portugal durante más de dos siglos. Más allá de los Pirineos, la principal fuente de información sobre los descubrimientos fue el relato de Amerigo Vespucci sobre sus viajes, traducido al latín. En 1507, una camarilla de eruditos en Saint-Dié, en Lorena (en la actual Francia), principalmente Martin Waldseemüller y Mathias Ringmann, imprimió esta obra en Introducción a Cosmoyraphiae, un pequeño volumen diseñado para acompañar y explicar un mapa mural y un globo terráqueo ejecutados por Waldseemüller. Sugirieron dos nombres para la nueva "cuarta parte" del mundo, uno Amerige (pronunciado A-mer-i-gay, con la "-ge" del griego, que significa "tierra"), y el otro América (en el forma femenina, paralela a Europa y Asia). La última forma apareció en los mapas de Waldseemüller de 1507 y su amplia circulación provocó la adopción gradual del nombre. Waldseemüller sólo conocía Sudamérica como continente, pero en 1538 Gerhardus Mercator extendió la designación a ambos continentes.

Aunque Vespucci no fue el responsable de otorgar el nombre, desde 1535 la injusticia a Cristóbal Colón ha suscitado protestas. Han circulado varios orígenes imposibles del nombre "América", como que proviene de una palabra indígena nativa o de un sheriff de Bristol, Inglaterra, llamado Richard Ameryk. La etimología de "Amerigo" deriva del antiguo germánico, que significa "gobernante del hogar". Hoy en día, el nombre "América" ​​es ambiguo, ya que a menudo se refiere únicamente a los Estados Unidos.

Bibliografía

Masini, Giancarlo, con Iacopo Gori. Cómo Florencia inventó América: Vespucci, Verrazzano y Mazzei y su contribución a la concepción del nuevo mundo. Nueva York: Marsilio Publishers, 1998.

Miller, Roscoe R. Amerigo y el Naming of America. Nueva York: Carlton Press, 1968.

Allen Walker¡Lee/ae