Afganistán, invasión soviética de

Afganistán, invasión soviética de. A finales de diciembre de 1979, las tropas soviéticas se trasladaron a Afganistán, desencadenando una crisis internacional. La situación se había ido construyendo desde abril de 1978, cuando un golpe de estado liderado por el Consejo Militar de las Fuerzas Armadas prosoviéticas instaló un gobierno marxista bajo el liderazgo de Noor Mohammed Taraki. Los grupos rebeldes resistieron y la lucha se intensificó. En febrero de 1979, las fuerzas rebeldes secuestraron al embajador estadounidense Adolph Dubs, quien murió en un tiroteo entre los rebeldes y las fuerzas gubernamentales. En septiembre de 1979, Taraki dimitió tras una amarga lucha por el poder y el gobierno pasó a manos de Hafizullah Amin. Tras apenas dos meses en el cargo, Amin fue reemplazado por Babrak Karmal, que había invitado a la intervención de las tropas soviéticas y que contaba con el apoyo de Moscú. El gobierno soviético insistió en enviar un "contingente militar limitado" para repeler la agresión del exterior.

El gobierno de Estados Unidos denunció la invasión soviética. Mientras ayudaba a los rebeldes con asesores y armas, la administración del presidente Jimmy Carter redujo los envíos de granos estadounidenses a la Unión Soviética, cortó las ventas de equipos de alta tecnología e impuso límites a los privilegios de pesca soviéticos en aguas estadounidenses. La acción más publicitada de Carter fue prohibir la participación de los atletas estadounidenses en los Juegos Olímpicos celebrados en Moscú durante el verano de 1980. En lo que se conoce como su discurso del "Imperio del mal", el presidente Ronald Reagan en 1982 señaló que no eran las naciones democráticas las que habían invadió Afganistán. Se refirió a las fuerzas que buscan el conflicto en el mundo como "mal totalitario". La administración Reagan suministró a los rebeldes afganos misiles tierra-aire Stinger, que redujeron sustancialmente la efectividad del poder aéreo soviético en la guerra.

La guerra de Afganistán supuso una gran carga para el ejército soviético y le costó al régimen soviético un importante prestigio internacional. El líder soviético Mikhail Gorbachev retiró las últimas tropas soviéticas en febrero de 1989. Después de que terminó la Guerra Fría en 1990, Estados Unidos desvió su interés de Afganistán, y la nación islámica cada vez más fundamentalista se deslizó hacia la segunda fase de una guerra civil que había comenzado en 1978.

Bibliografía

Arnold, Anthony. Afganistán: la invasión soviética en perspectiva. Rev. y enl. ed. Stanford, Calif .: Hoover Institution Press, 1985.

Gaddis, John Lewis. Ahora lo sabemos: repensar la historia de la Guerra Fría. Nueva York: Oxford University Press, 1997.

Alfred E.Senn/ag